La última clase antes de Navidad comenzó con una “botella”, o al menos eso parecía, encima de la mesa. El profesor Víctor nos pidió una explicación sobre que era “eso”, ¿quién podía explicarle que era “eso”? Cada uno decía lo que le parecía que era, por ejemplo una botella de aquarius, o agua el líquido que contenía, etc. Cada uno dio su opinión y entre ellas, una compañera dijo que era aquello que cada uno percibíamos, que todo era correcto. Tras un par de comentarios más Víctor dijo que para él eso era una vaca, que a él le semejaba eso, pero algunos no estaban de acuerdo puesto que no era una vaca, una vaca es otra cosa. Entonces Víctor dijo porque no es una vaca, quién dice que no, a mi me parece que sí, así pues llegamos a la conclusión de que no era lo que cada uno percibía.
No es todo como se percibe, cuando algo tiene nombre ¿se le puede dar otro? Para una persona que no ha tenido unas experiencias previas en la vida, que no llama de la misma manera a las cosas como nosotros, tal vez le resulte fácil pensar que una botella sea una vaca, que la derecha sea la izquierda, etc. Se puede decir que cambia el CONTEXTO, aunque no el OBJETO, por lo tanto si cambia el SIGNIFICADO.
Desde pequeña, a mi me ha resultado muy curioso no poder llamar a una pera manzana, ni a un coche moto… y a estas alturas de la vida, gracias a una clase de currículum he descubierto que se debe solo a las experiencias previas, a todo lo vivido anteriormente, que realmente si hay personas que pueden no cambiar, sino llamar a las cosas por otro nombre, puesto que para ellos una mano puede ser un pie, por lo que llegamos otra vez a la conclusión de que cambia el SIGNIFICADO si cambia el CONTEXTO, aun siendo el mismo OBJETO.
Una vez más puedo “conectar” algo de lo dado en clase de currículum con una experiencia propia. A mediados del mes de diciembre presencié la lectura de unos cuantos DEAs (Diploma de Estudios Avanzados) en el cual uno de ellos trataba sobre el equilibrio. El alumno en una de las diapositivas de su presentación puso la descripción que él había encontrado o pensado que era la correcta sobre dicho concepto. Una vez finalizada la presentación, un miembro del tribunal, médico y profesor en la facultad de fisioterapia, le hizo que pusiera dicha diapositiva, matizando que le faltaba poner la palabra proyección, con lo que realmente cambiaba el significado entero de la definición, matizando aquello que era el punto más importante del equilibrio para el profesor y no para el alumno.
En mi opinión creo que es un buen ejemplo con el que entender el tema de las experiencias previas, el porqué para unos “algo” puede ser una cosa y para otros ser “algo” diferente.

Veo que el juego de la botella te ha llegado. No sabría muy bien explicarte lo del casco en la cabeza. Además, ahora lo he sustituido por una... ¿vaca?
ResponderEliminarSi quieres sacarle todo el jugo al juego, te aconsejo que eches un vistazo al blog de Samuel y su entrada sobre "The Oak Tree".
Y una cuestión formal. Creo que sería bueno poner tus apellidos facilitar el contacto.
Saludos